Qué analiza la entidad
Además del precio, la tasación y las deudas, la entidad puede revisar el país de residencia, la moneda y estabilidad de los ingresos, el sistema fiscal aplicable y la facilidad para comprobar la documentación.
El porcentaje de financiación y el plazo pueden ser más conservadores que en una operación de vivienda habitual para residentes. No hay una condición única para todos los países o bancos.
- Residencia fiscal y nacionalidad de los titulares.
- Moneda, continuidad y origen de los ingresos.
- Deudas y patrimonio dentro y fuera de España.
- Procedencia del ahorro y trazabilidad de las transferencias.
- Uso previsto y características del inmueble.
Documentación que conviene anticipar
La lista exacta dependerá del país y de la entidad. Preparar documentos consistentes, vigentes y legibles facilita la revisión y permite detectar con tiempo si será necesaria una traducción o formalidad adicional.
- Identificación y acreditación de residencia fiscal.
- Declaraciones fiscales y justificantes de ingresos.
- Extractos bancarios y relación de préstamos.
- Contrato de trabajo, vida laboral equivalente o cuentas de actividad.
- Justificación del ahorro y del origen de los fondos.
Divisa, impuestos y representación
Si cobras en una moneda distinta del euro, calcula qué ocurriría con la cuota ante movimientos desfavorables del tipo de cambio. La normativa hipotecaria contempla protecciones específicas para determinados préstamos en moneda extranjera, pero su aplicación depende de las características del contrato.
Antes de comprar, revisa con profesionales cualificados la fiscalidad, la identificación de no residente, la forma de transferir los fondos y, si no estarás en España, los poderes o mecanismos de representación necesarios.