Calcula el presupuesto completo
Separa el precio de compra del efectivo que necesitarás. La financiación puede calcularse sobre el menor entre precio y tasación, mientras que los impuestos y otros gastos suelen requerir ahorro adicional.
Conserva además una reserva para imprevistos. Destinar todo el ahorro a la operación puede dejar una cuota aparentemente asumible y una economía doméstica demasiado ajustada.
- Entrada no cubierta por la financiación.
- ITP o IVA y AJD, según el tipo de vivienda.
- Tasación y gastos propios de la compraventa.
- Mudanza, reformas y una reserva de emergencia.
Comprueba la cuota con margen
La entidad revisará ingresos, gastos, deudas, estabilidad profesional y capacidad de pago. Tu propio cálculo debe contemplar también subidas de gastos, cambios familiares y un escenario menos favorable si el tipo puede variar.
Compara ofertas mediante la TAE, la FEIN, las comisiones y el coste de los productos asociados; el TIN por sí solo no describe el coste completo.
Prepara el expediente antes de las arras
Reúne la información económica que previsiblemente te solicitarán y comprueba que no haya deudas o límites de tarjeta olvidados. Si compras con otra persona, el análisis debe incluir a todos los titulares.
No des por aprobada una financiación a partir de una calculadora o una conversación comercial. Cuando las arras dependan del préstamo, conviene que un profesional jurídico valore una condición de financiación adecuada al caso.
Primera vivienda no significa necesariamente hipoteca joven
Puedes comprar tu primera vivienda fuera de los límites de edad de los programas para jóvenes. Las ayudas y avales públicos tienen requisitos propios de edad, ingresos, patrimonio, uso de la vivienda y precio máximo, y no sustituyen la decisión de la entidad.
Consulta siempre la convocatoria vigente y las condiciones de las entidades adheridas antes de contar con una ayuda en tu presupuesto.